Artículo: Valor agregado en una vivienda que aporta calidad de vida

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2017-06-16

La eficiencia energética mejora aspectos claves para la vida en las viviendas, como confort de temperatura interior y el gasto asociado, la calidad del aire y el consumo energético, entre otros factores.

La eficiencia energética, la iluminación, la calidad del ambiente interior, el consumo de agua y el confort acústico, son aspectos que se han mantenido sin grandes cambios a través de las décadas en el sector de construcción en Chile. Esto porque el nivel de la construcción sustentable en Chile es aún incipiente, pero existe interés en seguir avanzando y así se ha hecho en las últimas décadas, lo que constata Norman Goijberg, vicepresidente del Comité Directivo de Certificación Edificio Sustentable (CES), sistema promovido por el Ministerio de Obras Públicas, la Cámara Chilena de la Construcción, el Colegio de Arquitectos y administrado por el Instituto de la Construcción. “Se está avanzando desde cero a un nivel crecientemente en aumento; pero nos encontramos muy atrás respecto a los países desarrollados. El nivel más adecuado, será cuando la demanda inmobiliaria desde las personas a las empresas, esté “educada” para diferenciar entre productos inmobiliarios sustentables y los que no lo son”, explica el arquitecto.

Y Ahí la certificación entregada por un tercero permite orientar a los consumidores. Así los compradores tienen un elemento que les ayuda a preferir una vivienda más eficiente energéticamente que otra.

Energía para la comodidad

El factor diferenciador de las viviendas que presentan eficiencia energética son sus valores finales que se expresan en Kwh/m2/año, valor correspondiente a la cantidad de energía necesaria para  mantener un nivel de comodidad. “La media de las viviendas en Chile es de aproximadamente 250 kwh/m2/año, con extremos de hasta unos 500 kwh/m2/año. En tanto que una vivienda muy eficiente tiene una demanda de energía de 20 – 30 kwh/m2/año. Es como al comprar un auto, se diferencia entre uno que consume 5 km/l y otro 15 km/l”, precisa el arquitecto.

En la práctica, que una vivienda sea eficiente energéticamente hablando significa una mejor calidad de vida, ya que se cuenta con un mejor confort de temperatura interior en invierno y en verano, con un menor gasto mensual. “En un período de 30 años, como el de un crédito hipotecario, el ahorro es equivalente al valor de la casa”, ejemplifica Norman Goijberg.

Asimismo, la eficiencia energética entrega un mejoramiento de la calidad del aire y, por ende, menos enfermedades. Y a nivel país, produce una “menor demanda de energía y reducción de la contaminación atmosférica, que a la vez mejora la calidad de vida de los ciudadanos, con la consiguiente reducción de costos hospitalarios. Para el mundo, reducción de gases de efecto invernadero y control del calentamiento global”, de acuerdo al vicepresidente de CES. En ese sentido, “mejorar la eficiencia energética de las viviendas es una fórmula win/win. Ganan los usuarios, el país y el planeta. Es una responsabilidad hacerlo, ya que eso es sustentabilidad”, plantea Goijberg.

Diseño y Equipamiento

El diseño de arquitectura, trabajado en equipo con todos los especialistas desde el inicio, permite que el edificio tenga un mejor comportamiento pasivo, sin costos adicionales de construcción, de acuerdo con Norman Goijberg. En ese sentido, “lo que no se pudo lograr con diseño pasivo, se complementa con equipamiento de menor capacidad y consto de instalación y operación”, explica el especialista.

“En un período de 30 años, como el de un crédito hipotecario, el ahorro (de una vivienda eficiente energéticamente) es equivalente al valor de la casa”, dice Norman Goijberg.

Cómo incentivar la eficiencia energética

Dado que una gran parte del parque de viviendas en Chile no tiene aislación térmica, es necesario promover aún más la incorporación de eficiencia energética. Norman Goijberg propone distintas acciones que se podrían aplicar para fomentar la incorporación de eficiencia energética en las viviendas chilenas:

Con certificaciones de terceros que “eduquen” al mercado

Con sistemas de créditos hipotecarios “verdes” (con menores tasas de interés), ya que los compradores gastarán menos en energía y, por lo tanto, representan un riesgo menor para el emisor del crédito.

Al incorporar en las viviendas sistemas de generación “In situ”, con celdas fotovoltaicas que entreguen su excedente de electricidad a la red.

La red eléctrica tiene una pérdida de aproximadamente 30% desde los centros de generación a los consumidores; con un sistema de generación “distribuida” se compensa esa pérdida, por lo que en algunos países desarrollados se paga más al usuario por el Kw entregado a la red que por el Kw consumido.

Con colectores solares para el agua caliente sanitaria y calefacción; en edificios de baja demanda y sistemas de calefacción de alta eficiencia es posible usar los colectores solares para calefacción en invierno.

Fuente: litoralpress.cl